El visado de los trabajos se realiza de manera telemática a través de la aplicación de Visados. En primer lugar se debe registrar el trabajo completando paso a paso todas las pestañas de la aplicación de ‘Datos’ y ‘Ficheros’. Una vez visado el documento, el colegiado podrá acceder al trabajo y descargarlo ya visado en formato PDF.
El primer paso imprescindible es registrar el trabajo a través de la aplicación de Visados. En este registro se debe completar paso a paso todas las pestañas de ‘Datos’ y ‘Ficheros’ excepto la última que corresponde al envío del documento. A continuación, se presentará en las oficinas del Colegio el correspondiente trabajo en papel y se visará de forma manual.
¿Qué es el visado de trabajo?

El visado colegial es un acto de control sujeto al derecho administrativo y realizado por los Colegios en ejercicio de una función pública atribuida por ley, mediante el cual se comprueba la adecuación de cualquier tipo de proyecto o trabajo profesional de un colegiado a la normativa general o corporativa que lo regula, así como el cumplimiento de los requisitos subjetivos de su autor para suscribirlo y asumir ante el Estado y la sociedad la responsabilidad facultativa dimanante, todo ello en garantía de los intereses de los clientes y del interés público en general.

El visado colegial garantiza la identidad, la titulación y la habilitación del Ingeniero que suscribe el trabajo. Asimismo acredita la autentificación, el registro, la corrección formal de presentación de los documentos y que se ha contemplado la normativa aplicable, pero no sanciona el contenido del trabajo profesional ni su corrección técnica.

El visado colegial es el instrumento básico de que dispone el Colegio de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales de Navarra para hacer cumplir su fin esencial de ordenación de la profesión previsto en el ordenamiento jurídico, mediante el cual se verifica el cumplimiento de las normas generales y específicas de aplicación, ya sean de tipo administrativo o técnico. Su fin último es asegurar que nuestra profesión se ejerza de acuerdo a unos mínimos de calidad y seguridad. Por tanto, se trata de una función de carácter público y realizada en interés general, cuya práctica no corresponde a los órganos administrativos, sino que es diferida por Ley a los Colegios.